jueves, 1 de diciembre de 2005

LA AUTOCONCIENCIA DEL YO, PERDIDA EN EL OTRO YO

Esto es lo que caracteriza a nuestro país: se habla mucho de nada y de lo mucho nadie dice nada. La racionalidad parece estar extraviada, dormida, maniatada, mermada. Los centros de estudio son un termómetro del estado crítico de nuestra sociedad. Éstos se ven inundados de charlas, muy serias en ocasiones, acerca de todos los productos mediáticos. Un ejemplo muy fresco, los realities. Todos hablan de los realities: ¿porqué amenazaron a este?, ¿quién ganó la prueba de salvación?, ¿a cual de las participantes deben eliminar? o ¿con cuál se debe quedar? La gente vive sus propias experiencias mediante los actores, sacan su yo y lo colocan en los zapatos de otro, pero no para reconocerse a sí mismos en los otros, sino para ser el otro, para darle sentido a una vida propia que carece de sentido, para olvidar por un momento los problemas, para ‘muy concientemente’ ser inconcientes y preocuparnos poco por lo irracional del asunto y por el bajo estado en el que nos encontramos. Aunque también hay que entender que la violencia es otro factor por el cual la gente ha decidido mejor acostumbrarse a vivir en este letargo, pero al fin y al cabo vivir. Igual, no es esta la mejor solución, pues sabemos que la violencia sólo genera violencia, pero la suspensión de nuestra racionalidad, de nuestra actividad crítica puede ser aún más peligrosa. por esto, les hago un llamado a la movilización de nuestra racionalidad, de nuestra actitud crítica frente a situaciones en que es exigida.

En últimas, es como uno de esos males que no se pueden curar y lo único que queda es aprender a sobrellevarlo. Pues al parecer, sólo tendríamos dos opciones: o ignorar lo irracional de la situación y seguir tan campantes como si nada, o darnos cuenta de dicha irracionalidad y encogerse de hombros ante la imposibilidad de poder hacer algo ante tal situación.

2 comentarios:

diegofir dijo...

Nunca he compartido su maldita vanidad, su maldito conformismo, y mucho menos su gusto por las cosas sin sentido y sin gracia, de verdad que sigo preguntándome que le ven a todo eso que adoran e idolatran.
No estoy de acuerdo con eso, quiero una solución, un final, se que lo encontrare, encontrare eso que me ayude a SER diferente a los demás, y lo mas importante el no morir como ellos.

Kaimelar dijo...

Bueno los romanticos extintos querian pasar por el mundo y dejar una huella. Yo aun sueño con eso, seria fantastico poder hacer un cambio en el mundo, pero como ya lo he dicho, se comienza por uno y por comunicarlo a quien esta alrededor, si la idea pega. Entonces se dispersara como un virus. Pero primeor debemos contagiarnos nostros mismos