sábado, 10 de septiembre de 2005

El coqueteo

El coqueteo es la herramienta que utiliza la naturaleza para encontrar la pareja apropiada de un ser. Como cualquier otro lenguaje el coqueteo puede ser sutil o burdo, ingenuo o suave. Es una forma de anunciarse al sexo opuesto que se está disponible. Se trata de un lenguaje silencioso de gestos visuales 'elaborados', en los que se expresan tanto el intelecto de los seres humanos como el instinto de los animales. El solo hecho de que sea universal sugiere que un plan ha sido incrustado en nuestros genes y en el sistema operativo de nuestro cerebro de la misma forma y por las mismas razones que otro rasgo sexual. tanto animales como el hombre utilizan un repertorio de gestos para poner a prueba su disponibilidad e interés sexual. La mujer sonríe al hombre, luego arquea las cejas para agrandar los ojos, baja los párpados y luego coloca su mano sobre sus labios:son señales propias de mujeres analfabetas y de las que leen revistas femeninas.

Sin importar el lenguaje, el status socioeconómico o la religión, las parejas que continúan coqueteando lo hacen así: colocan las palmas de la mano sobre la mesa o las rodillas, reafirmando así a su posible pareja, su inocencia. Los primeros contactos podrían ser así:
• Ella cepillando una mota imaginaria ubicada en la camisa de él.
• Él retira una pelusa o un cabello real o imaginario de los labios de ella .
• Sus cabezas se acercan, sus manos sobre la mesa con los dedos estirados que juegan con los saleros o con otros utensilios.
• Los dedos se tocan accidentalmente.
• Luego tal vez se acercan, bailan y se acarician.
• Las mujeres sonríen, miran, se inclinan, pasan la lengua por los labios y, ayudadas por tacones altos, arquean la espalda para resaltar las caderas y los senos.
• Los hombres se estiran, hacen gestos como limpiar un encendedor o prender un cigarrillo en la boca.
• Sus risas, contoneos y gestos son una pantomima urbana de los rituales de los gorilas de la selva. • La secuencia 'atención, reconocimiento, baile, sincronización' es fundamental para el coqueteo.

Desde tiempo atrás el orden en el coqueteo es el mismo: miro, hablo, toco, beso y a la acción. Las señales silenciosas del coqueteo nos dan una información importante:
• Al contonear las caderas o resaltarlas con un vestido ceñido, la mujer está sugiriendo que su pelvis puede sostener un bebé.
• Al arquear las cejas y exagerar la mirada, sus ojos se ven más grandes, como los de un niño, anunciando su juventud y sumisión.
• Al pasar su lengua por los labios ella obliga la atención, a lo que se consideran repercusiones faciales de los labios de la vagina, trasmitiendo madurez sexual e interés por el sexo.
• Al mostrar recato en la mirada y jugar a ' soy difícil de conseguir' comunica que no está dispuesta a tener relaciones sexuales con cualquiera.

Por su parte, el hombre actúa así, sin tener que acosar a la mujer:
• ensancha sus musculos pectorales
• Muestra el pelo de su pecho o su musculatura• ostenta el dinero que tiene
• Ríe fuertemente. Así desea demostrar su habilidad para proteger a su descendencia, la vitalidad de sus espermas y su lado sumiso que lo hará permanecer junto a ella después del acto sexual. Cada persona es atraída por algo en particular del sexo opuesto; aún los olores despiertan automáticamente el interés porque no sólo anuncian buen estado genético sino que se acoplan al patrón de la pareja deseada que todos llevamos en el ojo de nuestra mente, que nos deja ver más allá que la vista misma. Algunas veces las emociones operan independientemente de la parte racional de nuestro cerebro, como cuando nos anuncia que se avecina el peligro.

Cuando el asunto es sexual el sistema operacional del coqueteo funciona sin un consentimiento de nuestra consciente:
• En el instante en el cual hay atracción hacia una persona se presenta una especie de daño cerebral.
• Ante la atracción el hombre no se detiene a pensar, simplemente actua por instinto como mariposas o ese conocido vacío en el estómago y manos sudorosas.
• En el momento de la atracción y el coqueteo, el cuerpo, la mente y los sentidos son rehenes temporales de las partes antiguas del cerebro, las partes impulsivas e instintivas que las compartimos con los animales. Pero ahí viene lo tuyo: si a esto le añades tu creatividad, humor e inteligencia, tu coqueteo tendrá un 80% de garantias de exito sobre tu presa, no importa si eres hombre o mujer...

5 comentarios:

Karim K dijo...

Vaya nunca lo habia visto de esa manera

T.E. dijo...

Primera visita por su mundo, y me ha encantado! Seguiré asomando mis alitas por aquí si no le molesta.

Saludos Silenciosos!

=)

Germancho dijo...

Pues el 20% restante es que asegura el trato...

Magaly Grace dijo...

REALMENTE ES INTERESANTE QUE AUN LUEGO DE LA GRANDIOSA EVOLUCION Y EN PROCESO DE LA MISMA, EL HOMBRE SEA PRESA DE FUNCIONES CEREBRALES PRIMITIVAS Y QUE NUESTROS ACTOS DE ATRACCION Y COQUETEO SEAN TAN INCONSCIENTES INCIALMENTE QUE NO PARECEN DESAPERCIBIDAS EN MEDIO DE SU NATURALIDAD.

MUCHAS GRACIAS POR LA INFORMACION DADA

Anónimo dijo...

...quisiera saber quien escribio esto, y cual fue la fuente dada...muchas gracias...